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Palabra de pandillero: "24 muertos o más"

Algunas de las frases de los pandilleros en su última "conferencia de prensa" el año pasado son terribles augurios que cada vez se parecen más a la realidad.

Óscar Martínez

 
 

Entrevista con los líderes nacionales de la Mara Salvatrucha en el penal de Ciudad Barrios en octubre de 2012.
 
Entrevista con los líderes nacionales de la Mara Salvatrucha en el penal de Ciudad Barrios en octubre de 2012.

El 28 de abril de 2014, una persona llamó al celular de uno de los periodistas de Sala Negra. Dijo que habría una “conferencia de prensa” de parte de las pandillas. Dijo que sería clandestina y que solo estaríamos dos medios. Dijo que nos reuniéramos a eso de las 7 de la noche en un restaurante cerca de El Salvador del Mundo. Dijo que ahí nos diría exactamente hacia dónde tendríamos que ir para hablar con los pandilleros.

Por esos días de abril, la muerte en El Salvador había engordado. Lejos quedaba el promedio de entre cinco y seis homicidios diarios que la tregua entre pandillas y Gobierno parió. Durante la tregua, durante todo el tiempo en el que existió, seguimos siendo un país con epidemia de homicidios. Nunca tuvimos menos de 40 homicidios por cada 100 mil habitantes. Ojo al dato: según la Organización Mundial de la Salud, una tasa de más de diez homicidios por cada 100 mil habitantes es una epidemia. Para nosotros, eso podría llamarse paz, primavera, tregua. La tregua nunca nos hizo pacíficos, pero sí menos letales. Veíamos anonadados la vida en El Salvador cuando solo teníamos una epidemia multiplicada por cuatro. Sin embargo, aquella llamada llegó en abril de 2014, y la fecha de inicio de la tregua –marzo de 2012– quedaba lejos. El Salvador había vuelto a números más coherentes con su historia: El promedio era de 9.4 homicidios al día.

Cerramos 2014 con la epidemia en alza: 61 homicidios por cada 100 mil habitantes, según las cifras de la Policía Nacional Civil. Cerramos 2014 con 3,912 asesinatos, cuando la población sigue estimada en 6.4 millones de salvadoreños que habitamos este furioso pedazo de continente. La epidemia de homicidios fue tan expandida en 2014 que quedamos a poco más de 1,000 cadáveres de alcanzar la epidemia de ébola del año pasado. Con un matiz: esa epidemia mató a unas 5,000 personas, pero en seis países africanos.

En fin, que las cosas estaban de mal en peor cuando cayó aquella llamada para ir a la conferencia de prensa de los pandilleros. Nos reunimos con la fuente, que pidió anonimato, en un Mister Donut. Esperamos que hiciera sus llamadas y luego dijo: “Síganme”. Yo iba acompañado de mi colega salanegrero Daniel Valencia.

Llegamos a una casa donde al poco tiempo llegaron también tres muchachos. Uno era escuálido, moreno, a mí me hizo recordar a un perro aguacatero, y representaba a una de las facciones del Barrio 18: los Sureños. En medio del sofá se sentó un hombre socarrón, de unos 30 años, más metido en su papel: corpulento, pantalones flojos, gorra con la visera recta, una camisa que le quedaría bien a alguien que tuviera dos veces su masa corporal y lentes oscuros instalados a media cara, para ver de reojo por encima de ellos. Él representaba a la Mara Salvatrucha. Y, al otro extremo del sofá, fuerte, inmenso y vestido como un hombre común y corriente, el representante de los Revolucionarios, la otra facción del Barrio 18. Esos tres hombres representaban a los hombres que, según el Gobierno de El Salvador, asesinan al 60% de los asesinados en este país.

2015 empezó peor que 2014. Unos 15 homicidios al día. Ahora, definitivamente, la tregua se ha ido al carajo. Se esfumó, ya no está aquí, ni un poquito. Lo único que queda de la tregua no le beneficia a ningún salvadoreño que no sea pandillero o familiar de pandillero: la mayoría de los líderes de la MS y de las dos facciones de la 18 siguen afuera del penal de máxima seguridad de Zacatecoluca. Siguen en penales donde tener comunicación con el exterior vía teléfono celular es más fácil que contagiarse de la llamada “sarna carcelaria”.

Algunas de las cosas que dijeron en aquella última conferencia de prensa sonaban a disco rayado; otras, se ha demostrado que eran una absoluta mentira; algunas otras eran augurios que se han cumplido; unas sería imposible escucharlas ahora mismo de boca de un líder pandillero; y unas pocas más eran terribles augurios que aún está por ver si se cumplen. Estas son, en el orden en el que las tengo anotadas, algunas de las frases que registré en mi libreta. Todas fueron pronunciadas en aquella, la última vez que las pandillas convocaron medios para conversar sobre su voluntad de hacer tregua.

Representante de los Revolucionarios : “No tenemos ningún problema entre nosotros. ¿Ve? Ahí a la par tengo al de los Sureños”.

Representante de la MS-13 : “Lo que pasa es que la delincuencia común aprovecha la situación, por eso el alza de homicidios”.

Representante de los Sureños : “Yo no te puedo decir quién es el culpable de todos los homicidios, pero hay casos complejos. Tenemos soldados en la Santa Lucía que han dejado panfletos de que la MS ha puesto toque de queda. O por ejemplo, lo del Mercado Central (el asesinato de agentes de seguridad) ha sido la intención de una empresa de seguridad que tiene ganas de seguirse lucrando”.

Representante de los Sureños : “Nosotros demostramos que sí podíamos (controlar los homicidios). Si en 15 meses (desde que inició la tregua) no hubo ataques. Ahora sí se han salido del guacal, pero el compromiso sigue siendo el mismo, pero las circunstancias condicionan lo que alguien va a hacer”.

Representante de la MS-13 : (sobre conflicto con policías y militares) “¿Quién jala el gatillo primero?”

Representante de los Sureños : “Sí, es cierto que hay gente (pandilleros) que ha hecho cosas que no debe hacer. Sí, (los líderes) no somos omnipotentes”.

Representante de los Sureños : “El mismo presidente (Funes) ve el proceso y dice: ‘voy a facilitarlo’, y ve resultados vergones, y luego él mismo manda señales negativas”.

Representante de los Sureños : “Yo manejo el informe día a día de los homicidios del país, y no es por una guerra entre nosotros” (y señala al representante de Los Revolucionarios).

Representante de los Sureños : “Yo no puedo ver a un ministro como mediador, no, él es del Gobierno”.

Representante de los Sureños : (sobre una propuesta de mesa amplia de diálogo, como la que este Gobierno puso a andar y que hoy entregó su informe) “Desde que el Gobierno presida esa mesa, no hay una oportunidad”.

Representante de la MS-13 : (sobre excluir a Raúl Mijango y Fabio Colindres como mediadores. Ambos ya fueron excluidos) “No, no aceptaríamos ningún proceso que los excluya. Ellos se echaron al lomo el costal”.

Representante de los Revolucionarios : “Ningún proceso va a tener fruto si no estamos las pandillas, como estuvimos en el de marzo (de 2012)”.

Representante de los Sureños : “¿Cómo vas a buscar la paz sin nosotros? ¿Con otros 20,000 policías?”.

Representante de los Revolucionarios : “Violencia trae más violencia, (si los policías) te matan a tres cipotes en la calle, ¿y vos les vas a decir: ‘calmate’? Perdimos el control en ciertas zonas del país. Tenés que darles algo (a cambio)”.

Representante de los Sureños : (sobre el día cuando regresen a los líderes al penal de máxima seguridad) “Ese día vas a ver unos diez muertos más de los 14 (diarios que había antes de la tregua). Así lo vemos, unos 24 muertos o más”.

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